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Cultura Social

Del otro lado

Por Daniela Zavala González

Desde que cumplí 10 años, soy la decoradora oficial de mi casa en todas las festividades, y mi favorita siempre ha sido el Día de Muertos. Ir al mercado después de la escuela, llenarte los pulmones del perfume del cempasúchil y terciopelo, la combinación del morado con el naranja inundando tus pupilas, el papel picado decorando el techo, las personas que se forman alrededor del puesto de las calaveritas de azúcar empujándote… Es hermoso. Pero este año no todo son risas y festejos.

Según El Informador, se prevé que para este año, la derrama económica sea de 9 mil millones de pesos, 50% menos que el año pasado. Con la llegada del COVID-19, muchos mercaderes se han visto afectados en sus ventas. La cuarentena no permite a las personas asistir a los mercados, tianguis, atracciones y desfiles, afectando a las familias de artesanos y comerciantes que viven de estas fechas, haciendo que malbaraten su trabajo o no produzcan como en otros años. Por ejemplo, la venta de flor de Cempasúchil, este año los sembradíos disminuyeron hasta un 40%. 

Y eso no es lo peor que ha causado la pandemia. Al día viernes 30 de octubre, la cifra de muertes por COVID-19 fue de 91 mil 289 en México. Aunque no haya un buen sistema de salud, salarios dignos para las y los trabajadores de este sector, notas amarillistas y el hecho de que nuestro presidente no use cubrebocas, debemos admitir que parte de la culpa es nuestra. ¿Cuántas veces no se le ha informado a la población sobre las medidas de salud o se le ha pedido que respeten la cuarentena? Es impresionante el número de personas que hay en las calles, sin cubrebocas y violando la sana distancia, como si no estuviéramos en plena pandemia mundial. 

Los desafíos del personal de salud ante el coronavirus

La ignorancia ha sido el factor clave para que esta crisis sanitaria se alargue cada día más. No piensan en todos los padres, madres, hijos, hijas,  abuelos y abuelas, en familias enteras que fueron separadas de la vida sólo porque a alguien le pareció buena idea ir al súper después de una fiesta con más de 20 personas. Debemos de aprender a respetar la vida de los demás, usando todo lo necesario para protegernos y así, proteger a todos y todas. 

México, para ser una cultura que venera y respeta la vida a través de la celebración a la muerte, no preserva muy bien a las personas que seguimos aquí, pero tengo la esperanza de que algún día, podamos celebrar unidos.

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