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Deja que te explique

Por Wendy Noely López Ramírez

Imagina que alguien te interrumpe cuando estás diciendo algo, solo para decirte o explicarte precisamente lo que estabas diciendo.  Carli Pierson, una abogada de los Estados Unidos, durante  un panel de la caravana migrante, fue interrumpida en plena exposición sobre la ley de migración de los Estados Unidos, por un abogado que no podía ejercer allá, pretendiendo este explicarle a ella la ley de migración, siendo ella la única abogada con licencia para ejercer derecho en los Estados Unidos y por lo tanto, la única que podría usar esta ley . A este acto se le denomina mansplaining y es una explicación de algún tópico por parte de los hombres, generalmente, pero de una manera paternalista o condescendiente. Este término nació en una fiesta donde la escritora Rebecca Solnit estaba con un hombre que le  habló sobre un libro bastante interesante que había leído, sin saber que hablaba con la autora. Varias personas tuvieron que aclararle  más de una vez que ella lo había escrito para que dejara de explicarle detalladamente el libro. Tiempo después dio a conocer el término en su siguiente libro “Los hombres me explican cosas”. 

¿Este acto es tan importante que merece un término especial? Efectivamente, puesto que los hombres tienden a explicar cosas que las mujeres ya saben, cosas sencillas que se deducen con lógica o cosas en las que incluso son expertas avaladas. Los hombres explican las cosas como si la persona o la mujer no pudiese entender algo tan complejo por sí misma, simplemente porque no es hombre. Todo lo dicen con un tono de superioridad, de una falsa superioridad intelectual. Esto no significa necesariamente que los hombres saben más que la otra persona, pero que aun así emiten su opinión(que nadie les pidió), sienten la necesidad de iluminar tu vida con la sabiduría que ellos creen que no tienes. Además asumen que, por no ser hombre, no tienes ese conocimiento. Los hombres no consideran esto como un hecho relevante, creen que ellos pueden explicar mejor un tema, no porque sean hombres, sino más bien porque tú no eres uno.

Cuando se da la situación de que una mujer se percata, se defiende o reacciona ante la situación, ellos le quitan credibilidad llamándole “mi reina, chiquita, linda, etc”. Y si no es suficiente también buscan denigrar a la otra persona haciendo referencias ofensivas sobre su físico o atacando su moral sexual, demostrando que su poder tóxico no les permite perder el control de la situación. Por otra parte, muchas veces no es intencional que los hombres hagan mansplaining, pero la sociedad ha educado a muchas generaciones de esa manera. Sistemáticamente, las mujeres han asumido el rol de escuchar y callar, mientras que al hombre se le premia por probar ser más listo. Se entiende que muchas veces realizan esta práctica sin darse cuenta.  

Tradicionalmente a las mujeres en la sociedad se les ha educado para ser bonitas y calladas. Debido a lo anterior en las reuniones de trabajo las mujeres hablan menos que los hombres. Además, ellas piensan muchísimo más lo que van a decir y si no están lo suficientemente seguras,  no emiten su propia opinión. Ellas siempre se disculpan por dar su opinión, siempre comienzan su oración con  “Disculpa, yo opino que …” o con “Perdón, pero me parece que…”, cuando la realidad es que no habría que disculparse por dar una opinión. En este sentido, es lamentable que a las mujeres se les perciba como violentas o agresivas cuando dan una opinión firme y fuerte. 

En numerosas ocasiones, los hombres explican temas a las mujeres que a ellos no les competen.  No era  mujer o especialista certificado en temas como la menstruación, aun así a Angélica María un hombre le explicó qué  es la menstruación y los efectos de las hormonas en su cuerpo. Es ridículo que a Francisca le enseñaran a usar un ascensor con lujo de detalle, que a Jo le explicaran cómo sacar agua del dispensador de agua. Es grotesco que a Holly, su papá le dijera cómo eran las mujeres y que ella no las conocía, siendo ella una. El mansplaining es muy molesto sobre todo cuando ocurre en un ambiente profesional. Me refiero a que un ingeniero civil, como paciente  le explique a una cirujana dental cómo debía realizarle una endodoncia para que no le doliera, un licenciado de derecho le explique a una ingeniera civil cómo era hacer planos para realizar las carreteras más eficientes, y a unas abogadas expertas en banca y tributaria les explicaron por más de 20 minutos cómo funciona un contrato bancario simple. Los ejemplos anteriores podrían sonar a comedia, pero cuando te pasa una situación así deja de ser tan gracioso. 

5 respuestas a «Deja que te explique»

Literal pienso que desde los tiempos. Más remotos hasta la actualidad sigue sucediendo el mansplaining y en lo personal no existe mujer que no haya sido menospreciada o desvalorizada por un hombre solo por el hecho de ser mujer..

Muy sierto mi niña, crecimos en una sociedad educada por machos y el mayor macho fue la madre, por platicas de mi madre se que siempre se le atendia al hermano hombre como si fuera la realeza nadie valia mas que el hermano varon, por ordenes de su propia madre como sk las hijas no valieran lo mismo, gracias a Dios hoy en dia an cambiado poco mejor las cosas.

Los hombres subestiman a nosotras las mujeres yo tengo un taller y los clientes quieren venir a desirme cómo hacer mi trabajo los dejo hablar y cuando me preguntan contesto y simplemente dejan de hacerlo

Muy ilustrativo y claro, me parece que los ejemplos son como de la vida real, lo cual ayuda a identificar el fenómeno y trabajar con éste para que deje de suceder.

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